Crónicas de disrupción: Un año de Fintech en OMNi

Angélica León escribe sobre Un año de Fintech en OMNi.

Hace poco escuché un podcast donde Simon Vans Colina —co-fundador de Monzo —, hablaba sobre la percepción del tiempo en una Fintech, y más particularmente, en un neobanco. Iba más o menos así:

En Monzo contás historias de guerra como “¡Wow, hoy sí que fue un día duro!”, mientras que en banca tradicional las historias de guerra son más del tipo “Wow, esos fueron los peores cinco años de mi vida.”

Me hizo clic de inmediato. En OMNi es común decir “¡Qué semanita!” cuando apenas es lunes a las 11 de la mañana, o referirse a alguien como “veterano” cuando tiene seis meses en la compañía. No lo digo con ninguna intención de glorificar el estrés o la presión de resolver en tiempo récord, sino para ilustrar de manera sencilla lo frenético del día a día en una organización que ambiciona ser agente disruptivo en muchas industrias, con una tasa de crecimiento exponencial, y en plena crisis global.

Después de un año, toca hacer una pausa y reflexionar.

Un lanzamiento cada cinco semanas

Echemos un vistazo al álbum familiar de la vertical Fintech de OMNi, desde su arranque oficial en mayo de 2020:

Tras un año de Fintech en OMNi, estos son los productos que se han lanzado para ofrecer soluciones financieras para la población, con una opción disruptiva.

Estamos hablando de nueve hitos en doce meses. Eso equivale a un lanzamiento cada cinco semanas aproximadamente. En cualquier otra empresa un ritmo similar de desarrollo sería muy difícil de emular. En un banco, sería impensable.

Cuentas y tarjetas

Salimos al mercado con una solución financiera híbrida: monedero electrónico (OMNiMoni) + cuentas tipo CES 2 en colones y dólares en alianza con nuestro socio bancario (Coopenae), dando énfasis a la transparencia y la eliminación de comisiones y gastos de mantenimiento. Las cuentas le permiten al usuario fondear su monedero, realizar transferencias a través del sistema nacional de pagos electrónicos (SINPE), contar con un exit del dinero y realizar compras con una tarjeta internacional de marca compartida Mastercard-OMNi.

Red Hey OMNi

Nuestra red de corresponsales no bancarios en todo el país, que al día de hoy sobrepasa los 5 mil puntos. Estos establecimientos funcionan como un puente entre el mundo análogo y el digital, donde los usuarios pueden recargar sus monederos con dinero en efectivo, además de pagar servicios públicos y privados.

QR P2P

Si ya las transferencias entre personas eran fáciles con la Super App, fuimos un paso más allá y simplificamos el proceso, permitiendo el pase de dinero con solo escanear un código QR único para cada usuario.

MoniPlus

Desarrollamos un flujo 100% digital para la solicitud, aprobación y desembolso de créditos personales.

Pago de servicios

Habilitamos el pago de servicios utilizando fondos del monedero o de la cuenta. Actualmente estamos cerca de conectar más de 500 servicios en un solo punto digital.

OMNi Business

Una plataforma integral de administración financiera y operativa, con el fin de apoyar a los negocios en su evolución hacia la digitalización. Permite llevar el control de las ventas y los cobros que realizan por QR; el código puede ser leído ya sea directamente en el punto físico, o bien, desde el smartphone del usuario una vez que el comercio se lo envía.

OMNi Pay

Nuestra solución de procesamiento que no se limita a tarjetas, sino que abre una ventana de oportunidades para que cualquier comercio pueda escoger entre diversos métodos de pago de última tecnología, tanto físico como digitales y con el respaldo de las marcas Visa y Mastercard.

Universo OMNiMoni

Rediseñamos el roadmap de producto para darle más alcance al monedero electrónico, como parte de una estrategia de crecimiento que apuesta por la recurrencia (hábito) y que nos obliga a crear una propuesta de valor más robusta de cara al usuario.

Cripto

Una ventana al universo criptográfico emergente, con opción para comprar y vender bitcoins de forma segura y sencilla con múltiples métodos de pago, tarjeta de crédito y débito, transferencia bancaria y OMNiMoni.

El lugar correcto en el momento adecuado

Varias condiciones se conjugaron para que 2020 fuera un año de trabajo extremo en OMNi, en contraste con la realidad que lamentablemente castigó a muchos sectores en la pandemia del Covid-19.

Los números de descargas, instalaciones y registros demuestran que Costa Rica no escapó a la tendencia mundial, que vio un aumento dramático en el volumen de usuarios que se volcaron hacia las apps para manejar su dinero durante la crisis. Estos cambios se vienen cocinando desde la década pasada, pero la pandemia aceleró lo inevitable: la industria bancaria está sufriendo un socollón sísmico y se digitalizará por completo en máximo siete años.

Lo anterior, combinado con altos índices de penetración de smartphones, da claridad sobre la enorme oportunidad para democratizar el acceso a los servicios financieros a personas previamente excluidas o no servidas por las entidades tradicionales.

Más aún si consideramos que el caso de éxito de Costa Rica debe tomarse con pinzas, pues tiene uno de los porcentajes de bancarización más altos de América Latina. ¿Cuál podría ser entonces el potencial en otras regiones donde la mayoría de la población adulta ni siquiera tiene acceso a una cuenta bancaria?

¿Y ahora?

En un marco de sana auto crítica, no queda duda que los últimos doce meses han pasado factura. Aunque la pasión por el proyecto sigue intacta, hay cansancio en los equipos de trabajo, y la urgencia por capitalizar sobre múltiples oportunidades a la vez ha dificultado la especialización del producto. Toca extraer lecciones de este primer ciclo que recién concluye, y aplicarlas a la hoja de ruta del segundo año en adelante.

Ya aprendimos de qué somos capaces y escuchamos lo que el mercado está diciendo de nosotros. Vimos dónde tenemos derecho a ganar y dónde no. Ahora toca enfocar al equipo y priorizar el roadmap de desarrollo en favor de un producto maduro, estable, y sobre todo, que responda a las necesidades de nuestros usuarios con experiencias simples, inmediatas y libres de fricciones.

Por ejemplo, hemos hecho un gran esfuerzo por afiliar la mayor cantidad posible de comercios en la plataforma de OMNi Business. Lo que sigue es apalancarnos en una gestión comercial efectiva que promueva un balance adecuado de oferta y demanda.

Validamos que el país es terreno fértil para un monedero digital, pero un esquema de adopción masiva debe ir invariablemente acompañado de múltiples opciones de funcionalidad, en especial para la base de la pirámide.

Y así sucesivamente. El 2021 está siendo un año de consolidación, donde aplicamos los aprendizajes de cada lanzamiento realizado hasta el momento, y hacemos renuncias estratégicas para enfocarnos en una fuerte integración vertical de servicios, con la mira puesta en una agresiva expansión internacional.

Siempre manteniendo una mentalidad de mejora continua, y siempre con Fintech en el corazón de la Super App.

*Gráfica del blog por Paula Rivera.

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