Plataformas Fintech esperan por acceso total al sistema nacional de pagos costarricense

  • La recomendación dada por la OCDE al país es una ruta para la inclusión financiera de la población. 
  • Uso de dinero electrónico mantiene su tendencia al alza dentro del sistema nacional de pagos. 
  • El Banco Central de Costa Rica, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) y la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF) proponen asesoría y acompañamiento al sector. 

San José, Costa Rica. El reciente ingreso de Costa Rica a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) es una oportunidad para las plataformas Fintech de acceder al sistema nacional de pagos. En su reporte “Estado económico de Costa Rica 2020”, la OCDE resalta que este es uno de los pendientes que tiene la economía costarricense hacia la inclusión financiera. Además, según el Banco Central de Costa Rica (BCCR), en los últimos 19 años, el patrón de uso del dinero físico se ha transformado hacia el uso del dinero electrónico junto con la modernización del sistema de pagos.

El Sistema Nacional de Pagos Electrónicos (Sinpe) experimentó durante el 2020, 98 millones de transacciones, de las cuales a través de Sinpe móvil se realizaron 55 millones, siendo el medio de pago con mayor crecimiento en las estadísticas interanuales que ofrece el “Informe Estadístico Sinpe 2020”, es decir, diariamente se realizaron cerca de 151.000 transacciones. 

Actualmente, la necesidad de plataformas Fintech se confirma con indicadores en constante crecimiento y cercanos a los reportados por el BCCR. Por ejemplo, en OMNi, durante el mismo período analizado, el uso de medios de pago como el código QR en comercios ya alcanza 100.000 transacciones diarias en más de 1.000 comercios afiliados. 

Para Clifford Smith, director de fusiones, adquisiciones y nuevos negocios de OMNi, Fintech ya es una realidad en Costa Rica. Es un vehículo de ascenso y progreso en la cadena de valor global que le permite a una economía abierta, como la costarricense, conectar a la mayor cantidad de personas con un esquema de autonomía financiera que por su nivel de inclusión provoca mejoras significativas en la generación de empleo, educación y calidad de vida. 

“Abrir una cuenta bancaria en un modelo Fintech toma menos de cinco minutos, es ágil, transparente, ofrece bajos o nulos costos en las gestiones con el dinero y deja a un lado la burocracia de los trámites tradicionales. Asimismo, Fintech es una tecnología que sirve como elemento de inducción para que la sociedad se familiarice con otras tecnologías emergentes como inteligencia artificial, Big Data, internet de las cosas o realidad aumentada hacia lo que deberíamos construir, un sistema tecnológico integrado”, señaló. 

El rol de apertura en los entes reguladores hacia esta industria está en proceso. Según el Banco Central de Costa Rica (BCCR), desde el Banco Central, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) y la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF), se ha venido observando el surgimiento de la industria, y su enfoque ha sido uno de tolerancia vigilante; esto es, permitir que la industria crezca y se desarrolle, proveer información al público y regular cuando resulte oportuno y necesario para proteger al público y resguardar la estabilidad del sistema financiero. 

Siendo un elemento de mejora competitiva y de acuerdo con el reciente informe de proyecciones económicas (mayo, 2021) para América Latina “Perspectivas Económicas de la OCDE»; incluir estos modelos financieros debe ser una de las reformas hacia la recuperación económica igualitaria de los diferentes sectores productivos. 

“El BCCR, el Conassif y la superintendencia han formado un grupo de trabajo Fintech para dar seguimiento a la evolución de la industria y proponer medidas de política. Entre otras cosas, las tres entidades están estudiando la posibilidad de crear un Centro de Innovación, que sirva como un punto de contacto entre las personas, las empresas y las autoridades competentes, para que se realicen consultas relacionadas con el tema Fintech y se busque orientación no vinculante sobre modelos comerciales, productos o servicios financieros innovadores de cara a la regulación existente”, agregó a sus declaraciones el Banco Central. 

El propósito del Centro de Innovación sería ofrecer apoyo, asesoría, comunicación y orientación rápida y eficiente a esas personas o empresas, reguladas o no reguladas, interesadas en introducir productos o servicios financieros innovadores. 

“La inclusión financiera y el incremento de la competitividad económica necesita del acceso total al sistema de pagos, ofrece seguridad y protección al consumidor financiero, por lo tanto, se necesita de la intervención tecnológica para agilizar esta tarea”, finalizó Clifford Smith. 


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