Costa Rica y Latinoamérica: mercado ideal para soluciones tecnológicas de movilidad

La eficiencia y el transporte son dos elementos que en Latinoamérica, al igual que en otras regiones del mundo, se encuentran profundamente divorciados. Nuestra experiencia con las opciones que existen para satisfacer las necesidades de desplazamiento ha sido parte de una trágica historia en continuo deterioro.

Costa Rica, lamentablemente, no es la excepción, basta solo con incitar conversaciones sobre el congestionamiento vial o el sistema “público” de transporte para evidenciar este descontento.

Lo que hemos perdido 

Hay una gran ironía en esta situación. El transporte y la movilidad son elementos de la vida que evocan un incomparable sentimiento de libertad. Este está amparado, incluso, por estatutos constitucionales que nos permite gozar de ilimitadas oportunidades de desplazamiento. Es una dimensión del transporte que hemos perdido, por fortuna, no para siempre. 

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, las ineficiencias del sistema de transporte en Costa Rica le cuestan al país cerca de $5.000  millones al año. Esto se relaciona a la pérdida de tiempo productivo y costos directos y colaterales asociados a percances y problemas de un sistema deficiente.

En general, casi todos los sistemas latinoamericanos de transporte han navegado en una profunda crisis de identidad. Buscan replicar modelos carro-centristas anglosajones con infraestructuras limitadas y sistemas no correctamente diseñados. Todo esto ocurre mientras se desatiende la gestión de las redes de transporte público y se batalla con una deuda histórica de mala planificación.

La eficiencia y el transporte son dos elementos que en Latino América, al igual que en otras regiones del mundo, se encuentran profundamente divorciados.
Fuentes: Banco Interamericano de Desarrollo, UN Habitat, UIPT. Diseño: Diego Zúñiga.

La presión de vivir en ciudades 

La tasa de urbanización es una de las situaciones que parece seguimos sin entender. En los últimos cuarenta años los países latinoamericanos han experimentado una explosión urbana. Hoy, 80% de la población vive en ciudades, haciéndola la región más urbanizada en el mundo. Debido a esto, la transición hacia un sistema altamente eficiente de transporte no solo es una necesidad. Ahora es un requisito mínimo para la subsistencia y calidad de vida en el continente, uno cuyo reloj está corriendo. 

Cada vez que nos desplazamos, el costo ambiental, de ocupación de espacio, externalidades negativas de salud, así como del costo en tiempo es mucho más alto. Todo esto es debido a que vivimos en urbes con recursos significativamente compartidos y la presión de demanda en crecimiento.

Esto significa que debemos prestar especial atención hacia las ciudades, sus realidades, poblaciones y la articulación (o falta de ella) que tienen en sus sistemas de transporte. Todo esto en la búsqueda de encontrar soluciones a las deficiencias en transporte en Costa Rica y en Latinoamérica.

El sistema de transporte que necesitamos 

Según un estudio realizado por la Unión Internacional de Transporte Público (IUPT) y la consultora AD, las ciudades que presentan mejores sistemas de transporte en el mundo son aquellas que trabajan bajo un eje central de integración. En estas ciudades la red se visualiza como un organismo viviente, compuesto de múltiples modos de transporte. Dicho organismo se calibra de forma tal que sea escalable y que migre a un ritmo competitivo hacia la digitalización de la información.

Este es precisamente una de los vacíos más dolorosos para los usuarios de los servicios de transporte en Costa Rica y en la región. Las personas no tienen acceso a información confiable, completa, en tiempo real y mucho menos de forma centralizada sobre las opciones para lograr su desplazamiento de A a B.

Fuera de los desplazamientos habituales, las personas invierten en promedio un 30% del tiempo total dedicado al viaje (desde planificación a arribo), buscando información sobre rutas, métodos de transporte y sopesando costos y beneficios.

En Costa Rica, en particular, experimentamos un desfase de información y por lo tanto, de acceso entres las opciones públicas y privadas de movilidad. El sistema público aún en el 2021 no suministra fácilmente información actualizada sobre rutas, paradas o eventualidades en calle. Esto es una solución que solo ofrece el sector privado.

El grueso de la población costarricense (cerca de 1.5 millones de personas) utiliza los buses y los trenes. Estos son los grupos de ingresos más bajos. Por lo tanto, al no agilizar estos procesos, perpetuamos desigualdades sociales y económicas.

La región arrastra deficiencias estructurales en sus sistemas de transporte, sin embargo, se han tomado acciones innovadoras. También se han llevado a cabo proyectos (que son pioneros en el mundo) que buscan agilizar la movilidad y mejorar la calidad de los servicios que se suministran. Aquí pueden considerarse los teleféricos urbanos de Colombia o el sistema rápido de autobuses Ecovía en Uruguay.

La eficiencia y el transporte son dos elementos que en Latino América, al igual que en otras regiones del mundo, se encuentran profundamente divorciados.
Fuentes: Banco Interamericano de Desarrollo, UN Habitat, UIPT. Diseño: Diego Zúñiga.

La tecnología y la era digital al rescate 

El horizonte luce atractivo. Son muchas las propuestas actuales basadas en avances tecnológicos que pueden ayudarnos a cerrar las brechas. Se incluyen soluciones SaaS (software as a service), automatización, opciones en hardware, hasta rediseños como el de ciudades inteligentes y la Movilidad-como-Servicio, desde lo más puntual hasta lo sistémico. 

Para el caso de Costa Rica y la región las opciones más atractivas para el corto plazo son las siguientes:

  •  Integración de información sobre todas las opciones de transporte. 
  • Soluciones que gradualmente guíen a los usuarios a no utilizar vehículos propios.

Nuestros principales problemas son el deterioro de la calidad del transporte público y la sobreutilización de vehículos propios. Al introducir soluciones de mercado que innoven en estos espacios se crea alto impacto con relativa facilidad en estas áreas estas soluciones son:

  • Integrar toda la información disponible y posible por plataformas accesibles a la población sobre rutas, modos de transporte y planificación.
  • Digitalizar el pago de servicios de transporte público.  
  • Utilizar algoritmos inteligentes y software volver estos servicios más eficientes.
  • Proveer servicios on-demand de ride-hailing y micro movilidad para distancias cortas que reemplacen el uso del vehículo propio.

MaaS y las oportunidades del mercado 

Hay una propuesta en particular con un alto valor y potencial para Costa Rica y Latinoamérica, dadas las condiciones de nuestros sistemas de transportes. La Movilidad como Servicio (“MaaS” por su acrónimo en inglés, Mobility as a Service). Este concepto nació en el 2015 en Europa tras múltiples pilotos en países nórdicos.

Propone que el futuro de la movilidad está en plataformas móviles que provean un único ecosistema digital donde convivan todos los métodos de transporte en un país o una ciudad. Dentro de este ecosistema, el usuario podría ser capaz de satisfacer todas las etapas de su viaje desde la planificación, selección de rutas y métodos de transporte, información durante el viaje, hasta el pago y la facturación.

Si bien es cierto el modelo es ambicioso, en especial dado el contexto latinoamericano, entre sus premisas está la integración de la información de las opciones que los pasajeros tienen para satisfacer su viaje de A a B, un área de gran necesidad en este momento en el país. De la misma forma se busca unificar y ordenar todo el sistema al centralizarse toda su oferta.

Esto aumentaría significativamente la experiencia positiva del usuario. Como vemos las primeras iteraciones de este modelo pueden ofrecer un gran valor a los usuarios y, al mismo tiempo, mantener una proyección social.

Hay heridas y malas memorias que arrastramos en nuestra experiencia con el transporte en países como Costa Rica y en el resto de la región. Estas son batallas que la última revolución industrial, la tecnológica, pueden ayudarnos a resolver y su tiempo estimado de llegada está aquí.

Más sobre este autor:

La identidad local y la micromovilidad

El futuro de las aplicaciones de transporte privado


TAMBIÉN TE PODRÍA INTERESAR

Los datos y el entendimiento cuantitativo han formado parte del negocio de movilidad por un largo tiempo, pero la necesidad es ahora aún más sofisticada.

Tomando decisiones de negocio con geo-analítica avanzada 

Educación financiera

Poca educación financiera pone en riesgo la salud económica de la población

La edición 2021 del E3 será la primera completamente virtual.

¿Qué pueden esperar los gamers para la edición 2021 del E3?

Dejá un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *